La noche de Córdoba deja de ser un misterio. El mapa cronológico es similar entre las distintas modas, comienzan temprano, se juntan a tomar alguna bebida, luego salen a recorrer lo que la noche les ofrece. Y emergen las expectativas: fiestas de disfraces, desfiles, fiestas retro, presentaciones de Dj, Vj, boliches gay, boliches de música electrónica, los transitados bares de Nueva Córdoba y Alta Córdoba, los ambientes alternativos, recitales punk, rock, y así sucesivamente. Pero la noche no muere aunque amanezca, y eso lo saben los vampirezcos sujetos y las sonámbulas damiselas, ambos náufragos de la acabada noche cordobesa. Cautivos del exilio en pleno amanecer, gran cantidad de ciudadanos emigran hacia las oscuras sombras que cobijan los complejos y circunstanciales lugares del después de hora. Los after hours, considerados sinagogas de los rezagados, de los empastados de insomnio y de los electrónicos duendes nocturnos.




La mayor parte de esta población noctámbula justifica su diversión tras la agobiada rutina que las costumbres modernas demandan, más tiempo y más energía para hacer cosas que no agradan y a la vez porque ofrecen distintas gamas de gustos para divertirse. Aún con el cansancio que acarrean las personas durante el día, dormirse temprano puede ser la peor elección: hay pocas, pero diversas y agradables alternativas para pasar la noche de Córdoba de manera diferente. Se podría decir, que hay un escueto abanico de lugares para salir, pero en lo que se refiere a los after, tenemos un panorama más selectivo. Cuando salimos de una disco, finalizada la contienda, los caminos se pueden trazar a un ataris (after) orientado hacia lo under con ambientes cerrados, música electrónica, alejados del centro de la ciudad, más reservados de la gran muchedumbre mañanera. O por el contrario, se puede optar por la ruta de after hours que proponen los boliches reconocidos del Chateau Carreras o de algún pub de Nueva Córdoba. Donde la mayor parte de la música también es electrónica y con la presencia de algún Dj invitado. Sin embargo, éste corte diacrónico de lo que ha dejado el año, en lo que refiere a la noche cordobesa, no recae simplemente en lugares de después de hora arquitectónicamente cerrados. A medida que la primavera anuncia la evanescencia del calendario y golpea con una gigante ola de calor, las ofertas de las post-salidas conjugan posibilidades aún más interesantes. De esa manera, reabren complejos al aire libre, como los paradores de Carlos Paz, los festivales de rock, las carpas de música electrónica, entre otras cosas. Teniendo en cuenta que los sectores que albergan estas austeras opciones de diversión suelen ocupar terrenos en las sierras cordobesas, comúnmente cerca de lagos o ríos. Por tal motivo, no creo que tu alternativa de irte temprano a dormir sea la correcta, tienes en Córdoba la oportunidad de divagar entre la ociosa city y entre la naturaleza serrana. Una razón más para estar perdido en un after night.
Ismael + Rodríguez -
monomio